En relación con el enjambre sísmico que ha afectado la zona de Campi Flegrei desde la noche del 31 de julio, el Presidente de laIstituto Nazionale di Geofisica e Vulcanologia (INGV), Fabio Florindo, expresa su cercanía a los ciudadanos que están experimentando horas de comprensible malestar y preocupación tras el terremoto de magnitud 4.7 registrado ayer por la noche.
El INGV monitorea constantemente la evolución del enjambre sísmico. La sala de operaciones del Observatorio del Vesubio está en pleno funcionamiento y todo el personal involucrado participa en el análisis en tiempo real de los datos provenientes de las redes de monitoreo sísmico, geodésico y geoquímico, lo que garantiza un flujo constante de información al Departamento de Protección Civil, las instituciones pertinentes y el público.
El presidente Florindo convocó a la Unidad de Crisis del INGV, durante la cual se compartieron actualizaciones científicas y evaluaciones sobre la evolución de los fenómenos actuales.
El terremoto de magnitud 4.7 es el más fuerte registrado durante la fase actual de bradisismo en los Campos Flégreos. Se trata de un evento significativo que demuestra cómo el proceso de deformación del terreno en curso puede producir terremotos de gran energía. Sin embargo, un solo terremoto, incluso de esta magnitud, no es suficiente para indicar un cambio en el estado del sistema volcánico.
Las evaluaciones científicas no se basan en la observación de un solo parámetro, sino en un análisis integrado de toda la red de monitoreo: sismicidad, deformación del terreno, emisiones de gases y demás indicadores geofísicos y geoquímicos. Es la evolución global de estos datos la que permite determinar si se han producido cambios significativos en el fenómeno.
En las próximas horas, el enjambre sísmico podría continuar con nuevos terremotos, como suele ocurrir tras un evento de esta magnitud. Por el momento, no es posible predecir con certeza ni el número ni la intensidad de los temblores posteriores. Por ello, el monitoreo continuo es fundamental para identificar rápidamente cualquier cambio en los diversos parámetros del sistema geofísico.
Deseo expresar mi sincero agradecimiento a los investigadores, tecnólogos, técnicos y a todo el personal del Observatorio del Vesubio y del INGV, quienes, desde ayer por la noche, han trabajado con profesionalismo, experiencia y sentido de la responsabilidad para garantizar el monitoreo continuo del fenómeno y brindar a las autoridades y al público datos científicos confiables y oportunos. Su compromiso representa un servicio esencial para el país.
Comprendo perfectamente la preocupación pública. Esta conmoción se sintió con fuerza y provocó pánico, daños y trastornos en la población. Por ello, es fundamental basarse exclusivamente en la información difundida por las instituciones competentes y la comunidad científica, evitando interpretaciones o informes no verificados que puedan avivar innecesariamente la alarma.
La investigación científica tiene la tarea de observar, medir e interpretar los fenómenos naturales con el máximo rigor, proporcionando evidencia objetiva para respaldar las decisiones de las autoridades. Continuaremos haciéndolo con transparencia, puntualidad y sentido de la responsabilidad, poniendo nuestra experiencia al servicio del país.
El INGV seguirá ofreciendo información actualizada y oportuna sobre los fenómenos en curso a través de sus canales institucionales y los del Departamento de Protección Civil.
El INGV monitorea constantemente la evolución del enjambre sísmico. La sala de operaciones del Observatorio del Vesubio está en pleno funcionamiento y todo el personal involucrado participa en el análisis en tiempo real de los datos provenientes de las redes de monitoreo sísmico, geodésico y geoquímico, lo que garantiza un flujo constante de información al Departamento de Protección Civil, las instituciones pertinentes y el público.
El presidente Florindo convocó a la Unidad de Crisis del INGV, durante la cual se compartieron actualizaciones científicas y evaluaciones sobre la evolución de los fenómenos actuales.
El terremoto de magnitud 4.7 es el más fuerte registrado durante la fase actual de bradisismo en los Campos Flégreos. Se trata de un evento significativo que demuestra cómo el proceso de deformación del terreno en curso puede producir terremotos de gran energía. Sin embargo, un solo terremoto, incluso de esta magnitud, no es suficiente para indicar un cambio en el estado del sistema volcánico.
Las evaluaciones científicas no se basan en la observación de un solo parámetro, sino en un análisis integrado de toda la red de monitoreo: sismicidad, deformación del terreno, emisiones de gases y demás indicadores geofísicos y geoquímicos. Es la evolución global de estos datos la que permite determinar si se han producido cambios significativos en el fenómeno.
En las próximas horas, el enjambre sísmico podría continuar con nuevos terremotos, como suele ocurrir tras un evento de esta magnitud. Por el momento, no es posible predecir con certeza ni el número ni la intensidad de los temblores posteriores. Por ello, el monitoreo continuo es fundamental para identificar rápidamente cualquier cambio en los diversos parámetros del sistema geofísico.
Deseo expresar mi sincero agradecimiento a los investigadores, tecnólogos, técnicos y a todo el personal del Observatorio del Vesubio y del INGV, quienes, desde ayer por la noche, han trabajado con profesionalismo, experiencia y sentido de la responsabilidad para garantizar el monitoreo continuo del fenómeno y brindar a las autoridades y al público datos científicos confiables y oportunos. Su compromiso representa un servicio esencial para el país.
Comprendo perfectamente la preocupación pública. Esta conmoción se sintió con fuerza y provocó pánico, daños y trastornos en la población. Por ello, es fundamental basarse exclusivamente en la información difundida por las instituciones competentes y la comunidad científica, evitando interpretaciones o informes no verificados que puedan avivar innecesariamente la alarma.
La investigación científica tiene la tarea de observar, medir e interpretar los fenómenos naturales con el máximo rigor, proporcionando evidencia objetiva para respaldar las decisiones de las autoridades. Continuaremos haciéndolo con transparencia, puntualidad y sentido de la responsabilidad, poniendo nuestra experiencia al servicio del país.
El INGV seguirá ofreciendo información actualizada y oportuna sobre los fenómenos en curso a través de sus canales institucionales y los del Departamento de Protección Civil.
Figura 1: La imagen muestra la distribución epicentral e hipocentral de los eventos sísmicos localizados por la Sala de Operaciones del Observatorio del Vesubio en la zona de los Campos Flégreos entre el 31 de julio y el 1 de agosto de 2026.
Figura 2: La imagen muestra la distribución espacial de los valores máximos de aceleración del suelo (PGA), expresados como porcentaje de la aceleración gravitatoria (%g), registrados por las estaciones sísmicas en el área de Campi Flegrei para el evento de magnitud Md 4.7 a las 19:46 del 31 de julio de 2026. Como se puede observar en el mapa, el terremoto provocó fuertes sacudidas con aceleraciones localizadas que superaron el 80% de g.
