La actividad volcánica siempre ha afectado a cada rincón de nuestro planeta. Las erupciones ocurren en el fondo oceánico y en la cima de imponentes cordilleras, bajo los casquetes polares y en medio de desiertos, así como en zonas densamente pobladas como Italia.
Los productos de las erupciones volcánicas alteran el paisaje, crean y destruyen tierras, introducen gases y partículas tanto en la atmósfera como en los océanos, influyendo así en el curso de la vida en la Tierra. El estudio de los depósitos volcánicos y los procesos que los generan nos ayuda a comprender la evolución continua de nuestro planeta y puede sugerir estrategias útiles para el desarrollo sostenible y la protección de las zonas expuestas a la actividad volcánica.
Comprender los volcanes activos también ayuda a estimar su peligrosidad y, por lo tanto, a desarrollar estrategias de mitigación de riesgos. Por ello, el Departamento de Volcanes del INGV no solo monitoriza los volcanes activos en Italia, sino que también realiza investigaciones e intervenciones en diversas zonas, tanto en Italia como en el extranjero, donde los sistemas volcánicos, activos o extintos, pueden proporcionar información útil sobre la evolución de los fenómenos volcánicos. El estudio de los procesos físicos y químicos que ocurren en las zonas volcánicas requiere métodos diversos y complementarios, entre ellos:
- actividades de campo (recolección de muestras de rocas y gas, cartografía, campañas de medición, instalación de redes de monitoreo);
- investigación de laboratorio (análisis de muestras recolectadas, modelos analógicos y experimentos);
- desarrollo de modelos (conceptuales, físico-matemáticos, estadísticos) para la simulación de fenómenos y la interpretación conjunta de los datos recogidos.
La integración de estos resultados nos permite estimar el riesgo de un volcán. Esta estimación nunca constituye una evaluación exacta ni una predicción determinista del comportamiento futuro: los volcanes son sistemas complejos cuya estructura profunda se comprende mal debido a su inaccesibilidad. Sin embargo, podemos desarrollar diferentes escenarios evolutivos y expresar el riesgo en términos probabilísticos, intentando cuantificar, siempre que sea posible, la inevitable incertidumbre que caracteriza nuestras estimaciones.
Los investigadores del Departamento realizan estudios e investigaciones, o contribuyen al monitoreo, vigilancia y gestión de infraestructuras en muchas de las Secciones del Instituto. Las Secciones del INGV involucradas son: Sección de Nápoles (Observatorio Vesubiano), Sección de Catania (Observatorio del Etna), Sección de Palermo, Sección de Roma 1, Sección de Roma 2, Sección del Observatorio Nacional de Terremotos, Sección de Bolonia y Sección de Pisa.
Desde mediados de 2018, el Departamento de Volcanes, al igual que los otros dos departamentos del instituto, decidió utilizar una plataforma de comunicaciones que incluye un blog y canales de redes sociales.
