El GSSI, el INAF, el INFN, el INGV y la Universidad de Camerino han firmado un acuerdo de colaboración para desarrollar un detector en la superficie lunar. El programa será financiado por la Agencia Espacial Italiana.
Un consorcio nacional, liderado por el Instituto de Ciencias del Gran Sasso (GSSI), que incluye a la Universidad de Camerino, el Instituto Nacional de Astrofísica (INAF), elIstituto Nazionale di Geofisica e Vulcanologia El Instituto Nacional de Física Nuclear (INGV) y el Instituto Nacional de Física Nuclear (INFN) llevarán a cabo estudios preparatorios para la Antena Lunar de Ondas Gravitacionales (LGWA). El acuerdo de colaboración científica, firmado por las instituciones el 21 de enero, marca un paso fundamental para este ambicioso proyecto destinado a la búsqueda de ondas gravitacionales provenientes de la Luna. La LGWA fue seleccionada en 2023 por la Agencia Espacial Europea (ESA) en Reserva de Actividades Científicas para la Luna, recibiendo la máxima calificación entre todos los proyectos propuestos. Tras este éxito, la Agencia Espacial Italiana (ASI) ha optado por financiar los estudios preparatorios de los proyectos seleccionados por la ESA con el liderazgo italiano.
Las actividades financiadas se centran actualmente en el desarrollo tecnológico de la carga útil lunar (GSSI, Universidad de Camerino, INFN e INAF), seguidas de paquetes de actividades específicas relacionadas con estudios de caracterización del suelo lunar, con la producción de un modelo sintético de propagación de ondas sísmicas (INGV) y la ciencia de las ondas gravitacionales (INAF). La financiación actual financiará los dos primeros años de estudios preparatorios, con la posibilidad de extender las actividades más allá de 2027.
La idea de integrar la propia Luna en un detector gravitacional, aprovechando su respuesta intrínseca a las ondas gravitacionales, fue la base del trabajo del físico estadounidense Joseph Weber en la década de 1970. El científico estadounidense contribuyó a la construcción del Gravímetro de Superficie Lunar, un gravímetro instalado en la superficie lunar en 1972 durante la misión Apolo 17. El objetivo era observar las vibraciones lunares causadas por las ondas gravitacionales, pero un fallo de diseño del medidor impidió continuar el experimento.
Más de cincuenta años después, la construcción de una antena lunar de ondas gravitacionales por parte de LGWA podría marcar un antes y un después y abrir nuevos horizontes para la astrofísica y otras disciplinas. El instrumento sería capaz de detectar señales desde sistemas binarios compactos, desde enanas blancas galácticas hasta agujeros negros masivos a distancias cósmicas, o incluso recopilar datos sobre la estructura interna de nuestro satélite natural y esclarecer los mecanismos de sus terremotos.


