
Distribución del parámetro Vp/Vs en el volumen cortical que contiene las fuentes sismogénicas responsables de los terremotos de Emilia de 2012, observados a lo largo de las fallas de Ferrara y Mirandola (izquierda), y en la capa plana a una profundidad sismogénica de 6-9 km (derecha). La variación de este parámetro a lo largo del tiempo demuestra el papel de la difusividad del fluido en el desencadenamiento del segundo evento fuerte de la secuencia (de Pezzo et al., 2018).
El estudio de los fenómenos que pueden reconocerse como preparatorios de un evento sísmico es un tema de investigación internacional de vanguardia. Si bien los resultados obtenidos hasta la fecha no cuentan con la aceptación unánime de la comunidad científica, las oportunidades que ofrece el rápido progreso tecnológico impulsan la consecución de este ambicioso objetivo. Gracias al importante desarrollo infraestructural de las redes de observación en tiempo real del INGV, es posible monitorizar con gran detalle las variaciones de los parámetros físicos y químicos que se producen en la corteza terrestre y recopilar datos que constituyen la base para el desarrollo de nuevos modelos predictivos.
Este tema de investigación también depende en gran medida de la infraestructura tecnológica disponible para los investigadores: por ejemplo, el estudio del papel de los fluidos en la sismogénesis se lleva a cabo a diferentes escalas (desde el laboratorio hasta experimentos en entornos subterráneos naturales), o incluso desde el espacio (misión Swarm de la ESA) para investigaciones recientes sobre el acoplamiento electromagnético entre la Tierra sólida y la ionosfera antes y durante fuertes terremotos.
